Las ideas vienen y van. Incluso aquellas que son buenas.

Todos hemos conocido personas con excelentes ideas que nunca llegan a implementarlas. Esos soñadores empedernidos que formulan planes y planes que nunca llegan a concretarse.

Históricamente está comprobado que varias personas estuvieron buscando soluciones a diferentes problemas simultáneamente, hasta que una de ellas salió victoriosa y se consagró como el autora del invento que lo resolvió.

La diferencia entre simples ideas y buenos resultados esta en la acción.

De nada vale tener la mejor idea del mundo si nunca sale de la cabeza, y más aún, si nunca se convierte en una solución tangible a una necesidad o para resolver aquello para lo que fue concebida.

De buenas ideas, así como de buenas intenciones esta lleno el mundo. Pero, para marcar la diferencia hay que ejecutarlas.

Published On: agosto 25th, 2013 / Categories: Personal /