Algunos deciden manejarse desde la perspectiva de la escasez. Pretenden que, reteniendo nunca tendrán carencias.

Esperan detener el flujo natural de las cosas, con la esperanza de engrosar sus reservas.

Sin embargo la vida no funciona de ese modo. Las aguas estancadas se corrompen.

Mientras que los ríos van dando agua a su paso y desembocan en el mar, uniéndose a un caudal convirtiéndose en algo aún más grande.

Los árboles dan sombra y frutos, transforman el monóxido de carbono en oxigeno, cambiando a positivo algo que es negativo para la raza humana.

Sin analizamos la trayectoria de aquellos tienen vidas en verdad ricas y abundantes, suelen ser personas que han creado soluciones a problemas que ayudan a mucha gente. Comparten sus conocimientos, sus habilidades, su arte.

Vivir la vida enfocados la escasez y la mezquindad proviene del miedo.

Miedo a perder, a soltar a necesitar.

Para vivir plenamente y en abundancia debemos dar aquello que queremos recibir. Y debemos iniciar por nosotros mismos.

Si queremos recibir amor, debemos amarnos nosotros primero, lo suficiente como para dar amor a los demás. Entonces lo recibiremos.

La vida es un reflejo de lo que somos. De lo que nos ocurre por dentro.

Todos queremos tener vidas significativas. Queremos ser felices. Desde mi punto de vista es un derecho que se nos otorga al nacer.

¿Y tú, estás viviendo plenamente?

Published On: noviembre 22nd, 2015 / Categories: Personal / Tags: /