…Y un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol… Shakira

Cada día trae su propio afán, dice la Biblia. Y esto es algo muy cierto. Cada día, cada etapa trae consigo sus propio quehacer.

A veces nos distraemos, enfocados en esas tareas que tenemos que realizar, en esos retos que tenemos que enfrentar, en aquello que nos falta por hacer.

Cada día, no importa lo que pase, aunque las nubes a veces opaquen su fulgor, sale el sol. Esta es una lección de debemos aprender para fluir con la vida, con la naturaleza.

Resurgir, levantarnos persistentemente cada día, no importa las circunstancias, e iluminar todo aquello que esta a nuestro alrededor.

El sol es generoso. Ofrece su fulgurante luz y su calor a todo el mundo, sin importar si le devuelven el favor o no. Es consistente porque lo hace cada día aunque algunos no se percaten de su resplandor.

Cada día, sale el sol. Aprendamos esto, para soltar el lastre que a veces nos resta energía y agilidad, con la esperanza de mañana también saldrá el sol otra vez y tendremos un hermoso día para comenzar de nuevo.

Published On: abril 18th, 2013 / Categories: Personal /