Dicen por ahí que la vida es tan buena maestra que cuando no aprendes una lección, debes repetirla.

Yo me pregunto, que tan mal alumna he sido que he repetido la misma lección una y otra vez  y parece que aun no he aprendido.

Según los parámetros normales, soy considerada como una mujer inteligente. Y yo misma he llegado a pensarlo así. Pero a veces dudo, por el  hecho de que siempre tropiezo con la misma piedra. ¿Como es posible?

He entrado y salido de relaciones y en todos los casos he salido con bonitos recuerdos y el corazón roto. Al punto, de que siento que mi pobre corazoncito no soporta más remiendos.

Ha sido pegado, cosido, atado y zurcido. Todas las reparaciones posibles. Y me ha salido tan bueno que aun sigue latiendo.

Tiene miedo. Esta cansado y abatido por todas las embestidas de la vida. Pero tiene sueños, alberga esperanzas. Y siempre sucede que cuando comienza a sanar, renacen nuevamente las esperanzas y se vuelve a enamorar.

Tonto corazón mío que siente que el amor vale la pena el riesgo. Que una y otra vez, a pesar de haber estado hasta en terapia intensiva, se arriesga de nuevo.

Published On: agosto 24th, 2012 / Categories: Personal /