Me encantan las redes sociales. Las uso constantemente. Pero debemos tener cuidado de no convertirnos en autómatas.
En esta era de la hiperconectividad, a veces estamos más pendientes de nuestros smartphones que de la persona que tenemos en frente.
En lugar de disfrutar del momento y el lugar en el que estamos, nos distraemos tratando de hacer fotos o hacer vídeos. Mantener una conversación por chat con alguien que no esta presente o revisando los perfiles de nuestros contactos para ver qué está pasando.
Y si es chocante a nivel social, qué decir en el mundo empresarial.
Cada vez más me sorprendo en medio de una reunión de negocios en la que, la persona que tengo en frente interrumpe constantemente para verificar su teléfono. Y hablo de casos en los que están tratando de venderme algo.
Me ha sucedido recibiendo sesiones de coaching e incluso en citas médicas.
Nos estamos privando de vivir el momento para fotografiarlo o hacerle un video. Grabamos lo que podríamos disfrutar en vivo.
Y como dije antes, las redes sociales son una excelente herramienta de comunicación cuando son utilizadas correctamente. Pero debemos tener cuidado de pasar más tiempo en el mundo virtual que en el real.

Este planteamiento me parece una buena oportunidad para revisar que está ocurriendo. Pues pareciera que estamos mas empeñados en lo que se ve de afuera que lo que ocurre por dentro. En la impresión que provoquemos en otros a través de la imagen que proyectemos.

Posiblemente por querer estar conectados al mundo exterior, terminemos desconectándonos de la persona que tenemos en frente y del momento presente que estamos viviendo.

Published On: junio 5th, 2016 / Categories: Personal /